martes, 26 de mayo de 2009

De La-tá y Cartón


Un sencillo montaje, un gran mensaje

Debo de confesar que desde hace mucho tiempo no me he sentado a escribir. Y este montaje ha hecho que, aún después de muchas semanas de haber culminado su brevísima temporada en la AAA, quedara en mi memoria y me animase a escribir algunas líneas.

El Grupo Laboratorio de Investigación Teatral Reflejo Alterno, comandado por Julio Benavente y Henry Sotomayor nos entregaron una grata alternativa de entretenimiento. El resultado, un público agradecido, por una historia sencilla pero de contenido sensible, conmovedor, sincero.

Considerando la gran cantidad de producciones que nuestra cartelera ofrece, con montajes comerciales y otros alternativos, con grandes inversiones económicas y austeras otras tantas, con lenguajes a veces incomprensibles, este producto logra muchas cosas: dejarse entender sin lenguaje verbal, logra llevarnos a diferentes espacios y atmósferas, sin el uso de artefactos. Ser portátil. Y, sobre todo, siendo fiel al teatro de la calle: usa elementos básicos y los convierte a su antojo según las necesidades de la escena.

Hace algunos meses pude ver al maestro Jorge Acuña realizando una performance, en plena plaza, y con un público variopinto. Su técnica del mimo, la forma de ejecutar cada una de las historias hizo que el respetable se mantuviera fijo y concentrado, emocionado, divertido. Logró dejarnos, además de una agradable historia, un grato mensaje.

El trabajo de Benavente y Sotomayor también lo logra. La historia de Yuyox y Pipo, dos payasos callejeros, se desenvuelve naturalmente, de forma fluida y con energía. El uso del lenguaje verbal, apoyado en la técnica del mimo funciona bien, creándose la secuencia de imágenes adecuadas para cada escena, unas tristes, otras alegres. Son el reflejo de la vida de un artista de calle, con un poco de realidad imaginaria, soñadora. Tal vez, fue la historia de Pipo, con sus sentimientos a flor de piel, frente a un Yuyox más terrenal, con el sabor amargo de la realidad.

El mensaje es sencillo pero de alto valor para el espectador: el valor de la amistad. Si tomamos en cuenta que el teatro nos sirve para mostrar la realidad social, ¿a cuál nos pareceremos?

El Grupo Laboratorio de Investigación Teatral Reflejo Alterno logra entonces, un buen montaje. Sencillo, pero contundente.

Abril, 2009

Voy por una coke.

Dark.