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Entradas

Cuando conocí a Gabriel

Estaba bebiendo un poco de vino, tinto semiseco. Cierra los ojos como siempre, respira hondo, como si quisiera absorber a todo el mundo. Está pensando, recordando lo que él ha sido hasta antes de conocerme. Las arrugas ya pesan en su alma, se sabe viejo. A sus ocho primaveras y tiene más arrugas que el abuelo. Gabriel come una galleta dulce, de esas que son figuras de ángeles. Le gusta, lo disfruta, con un halo de travesura. Él le limpia la comisura de los labios con la servilleta que tiene su nombre bordado en hilo azul, que le regaló en su último cumpleaños. Detesto tener que limpiarte los labios cada vez que comes galletas, le dice frente al espejo, observándolo, mientras yo sonrío divertido, observando la misma pelea desde que los conocí. Gabriel sonríe instantáneamente. Empieza por el lado derecho y deja nacer el hoyuelo en su mejilla. No tarda en aparecer el segundo hoyuelo, para adornar a la sonrisa más inocente que jamás ser humano haya visto. Mira el reloj impaciente, mi...

¿Por qué estudiar actuación?

La actuación es terapéutica, formativa, enriquecedora y aporta un nuevo sentido en nuestras vidas. Es terapéutica porque es liberadora, extrae nuestros más insospechados recuerdos y los hace aflorar durante nuestro proceso creativo. Es formativa, porque permite conocer las múltiples formas de entrenamiento del actor, en su aspecto vocal, físico y psicológico. Es enriquecedora, porque no sólo aprendes dentro de un grupo, sino que conoces a más personas con interés en este arte y se gana lo invaluable: una experiencia de vida. Aporta un nuevo sentido a nuestras vidas…porque después de haber pasado por un taller de actuación, nuestra visión del mundo cobra otro sentido. ¿Quiénes deben de estudiar actuación? Todos. Sin importar la edad que se tenga. Aquellos que trabajan haciendo teatro, que quieren formarse como actores, y también los que necesiten desarrollar su personalidad y optimizar su desenvolvimiento en su vida profesional o personal, los profesionales de otras áreas....

Dos para el camino

“Un trago de hiel con sabor a humano” “Une gorgée amère à la saveur humaine” Hace mucho que no he visto algo de César de María –y estoy seguro que por falta de tiempo-. Lo último fue hace en 1999, cuando en la ahora remozada sala de la Alianza Francesa de Lima, Roberto Ángeles puso en escena Kamikaze o la historia del cobarde japonés. Son de esas historias que no se pueden olvidar fácilmente. Bajo la dirección de Carlos Acosta, se viene presentando Dos para el Camino. Las actuaciones corren a cuenta de Tatiana Espinoza y del propio director del montaje. La historia per se ya es interesante. Un conjunto de historias relacionadas entre sí, por personajes con una cierta dosis de irrealidad, que los hace atractivos y -¿por qué no?-, reales. La sordidez de los finales es estremecedora en ciertos casos. Desde el encuentro con una mujer-niña desquiciada hasta la conversación –con algo de poética- de dos personajes afectados por una dosis de pastillas. La propuesta que Acosta propone es limp...

Tres hermanos

Autor: José Enrique Mavila. La relación entre hermanos siempre estará llena de momentos especiales, algunos de ellos marcarán nuestro destino, o la actitud para con nuestro semejante. Ellos forman parte de nuestra vida, personalidad y carácter. Precisamente de esos momentos especiales está hecho el montaje que Tercera Llamada nos ofrece: Tres hermanos, del dramaturgo Enrique Mavila, en el Club de Teatro de Lima-filial Miraflores. Dentro de la dicotomía que toda obra de teatro nos ofrece -la literaria y la teatral- , podríamos decir que la literaria dista de ser clasificada como una obra con un mensaje renovador, subversivo o polémico. El autor ha querido plasmar de manera directa situaciones cotidianas con conflictos específicos, quizá con un trasfondo de personaje, mas no con algún objetivo final de transformación de conjunto (con algunos aires brechtianos si es que se quisiese ver desde ese punto). De fácil comprensión, es una obra que tiene los ingredientes necesarios para poder e...

De La-tá y Cartón

Un sencillo montaje, un gran mensaje Debo de confesar que desde hace mucho tiempo no me he sentado a escribir. Y este montaje ha hecho que, aún después de muchas semanas de haber culminado su brevísima temporada en la AAA, quedara en mi memoria y me animase a escribir algunas líneas. El Grupo Laboratorio de Investigación Teatral Reflejo Alterno, comandado por Julio Benavente y Henry Sotomayor nos entregaron una grata alternativa de entretenimiento. El resultado, un público agradecido, por una historia sencilla pero de contenido sensible, conmovedor, sincero. Considerando la gran cantidad de producciones que nuestra cartelera ofrece, con montajes comerciales y otros alternativos, con grandes inversiones económicas y austeras otras tantas, con lenguajes a veces incomprensibles, este producto logra muchas cosas: dejarse entender sin lenguaje verbal, logra llevarnos a diferentes espacios y atmósferas, sin el uso de artefactos. Ser portátil. Y, sobre todo, siendo fiel al teatro de la ...

Dos viejas van por la calle

Salazar Bondy sonríe desde el cielo…y yo tengo un nudo en la garganta. Desde hace mucho que no volvía a mi querido escritorio. El vino tinto –cabernet sauvignon argentino para ser exactos- está a la temperatura de un casi extinguido frío invernal limeño. Sirvo una copa y pienso en todo este tiempo que he pasado sin escribir. Y aunque pensaba hacerlo en los últimos meses de este año, vuelvo a tener la oportunidad de disfrutar de la obra de Salazar Bondy, bajo la excelente dirección de Miguel Pastor; y aún cuando tengo el nudo en la garganta, es motivo suficiente para poder iniciar mi cuasi perdido afán de plasmar mi pensamiento en líneas. Corre el año 2007 es cuando vi, por primera vez, este montaje. Bajo la misma dirección, el espectáculo se muestra impecable, mostrándonos nuestra Lima, con sus costumbres, defectos y virtudes. Con mujeres llenas de buenas costumbres, con hombres criados con rectitud. Pero también, con personas llenas de ambición e inescrupulosas que, con el fin de cons...

La niña y el clavel azul

Con mucho esfuerzo, cruzamos la última vigilancia de emergencias del hospital. Mi padre buscaba un taxi, mientras mi madre se secaba las lágrimas con un pañuelo. Yo caminaba arrastrando los pies, trastabillando con todo lo que a mi paso asomaba, producto de los sedantes y del dolor. Esta vez había ido demasiado lejos y empecé a sospechar que, muy pronto, algo terrible me iba a suceder. Una vez dentro del auto, ella intentó quitar las amarras que me habían colocado. El conductor me miraba nervioso por el retrovisor. -No es común que suban a un loco en un taxi- pensé. Dio vuelta a la derecha y tomamos la vía rápida. El camino fue en silencio. Mi madre insistía en detenernos para comprar tijeras y cortar las amarras, pero nadie le hizo caso. Mi padre hablaba por celular, pidiendo que tuvieran preparada mi celda y las cámaras de video encendidas por si se me ocurría otra vez cortarme las venas o golpearme hasta quedar inconsciente. Mi afán por autodestruirme había llegado a límites insospe...

Marat Sade: Uno no puede ser loco por sí mismo, sino a los ojos de un tercero.

Autor: Peter Weiss Director: Ismael Contreras Lugar: Escuela Nacional Superior de Arte Dramático (ENSAD) Hacer un clásico teatral implica una ardua labor. Y hablar de política en una obra de teatro –o en cualquier otro lado- es delicado. El realizar Marat Sade, un clásico teatral, y encima, tomar la gran responsabilidad de hablar de política contemporánea en un país como el nuestro, es una tarea de titanes. O de locos. La obra se Peter Weiss (Persecución y asesinato de Marat representado por el Grupo Teatral de la casa de salud de Charenton bajo la dirección del señor de Sade) es una obra maestra que siempre ha sido calificada como una de las más complicadas de llevar a escena, un reto dantesco para cualquier director y elenco que, después de haberlo pensado una y mil veces al punto de secársele los sesos al más puro estilo cervantino, opte por encarnar tan quijotesca empresa. Y es que Marat Sade encarna muchas aristas sobre las cuales se puede explorar. Y, siendo la locura el pu...

Reflexión 8

El vino tinto semiseco en la copa. Al costado derecho, la botella de vino vacía, sin sentido. Faltan trece minutos para terminar este día. Sentado en mi escritorio, a mi izquierda, una cajetilla de cigarros me hace una agradable visita. Una ligera columna de humo blanco sale del cenicero, que está lleno de colillas y ceniza. En mi computador, activo el programa de música y escucho canciones cargadas de recuerdos, emociones de verano y sinsabores invernales. Escribo. A dos días del año nuevo, medito en todo lo que este año ha sucedido. He sido testigo de nuevas generaciones de actores, de nuevos chicos que han decidido unirse al teatro como modus vivendi, o simplemente como un oficio más, del cual obtener diversión y, si es que hay suerte, una ligera recompensa económica que, muchas veces, dista de la recompensa mayor: disfrutar de la catarsis del público –aristotélicamente hablando- y, por qué no, el poder transmitir un mensaje que llegue a la conciencia de cada uno de los espectadores...

Gabriel, mi mejor amigo

Caminaba por la calle cuando de repente lo vi. Estaba igual, pareciese que los años no hubieran pasado por él. Gabriel siempre ha sido una de las personas más sorprendentes que he tenido la suerte de conocer hace muchos años, y al que no pude ver más una vez que decidió mandarse a mudar a Europa para seguir sus estudios de actuación en la Real Academia Superior de Arte Dramático.Presuroso, aceleré el paso y mientras trataba de formular en mi mente mi primer saludo, veía cómo plácidamente tomaba una taza de café en el pequeño boulevard del pasaje Olaya, en uno de los lados de la plaza mayor de Lima. - Gabriel. - ¿Sí? Soy yo. - ¿No me reconoces? Soy yo, José ¿recuerdas? Colegio Alfonso Ugarte… - Perdón, creo que se ha equivocado – me respondió fríamente. Después de mi desconcierto, cogió el diario que tenía sobre la mesa y tapó una carta que estaba escribiendo. No es la primera vez que me pasan este tipo de cosas, me dije. Sin embargo, estaba completamente seguro de que la pers...