Ir al contenido principal

De La-tá y Cartón


Un sencillo montaje, un gran mensaje

Debo de confesar que desde hace mucho tiempo no me he sentado a escribir. Y este montaje ha hecho que, aún después de muchas semanas de haber culminado su brevísima temporada en la AAA, quedara en mi memoria y me animase a escribir algunas líneas.

El Grupo Laboratorio de Investigación Teatral Reflejo Alterno, comandado por Julio Benavente y Henry Sotomayor nos entregaron una grata alternativa de entretenimiento. El resultado, un público agradecido, por una historia sencilla pero de contenido sensible, conmovedor, sincero.

Considerando la gran cantidad de producciones que nuestra cartelera ofrece, con montajes comerciales y otros alternativos, con grandes inversiones económicas y austeras otras tantas, con lenguajes a veces incomprensibles, este producto logra muchas cosas: dejarse entender sin lenguaje verbal, logra llevarnos a diferentes espacios y atmósferas, sin el uso de artefactos. Ser portátil. Y, sobre todo, siendo fiel al teatro de la calle: usa elementos básicos y los convierte a su antojo según las necesidades de la escena.

Hace algunos meses pude ver al maestro Jorge Acuña realizando una performance, en plena plaza, y con un público variopinto. Su técnica del mimo, la forma de ejecutar cada una de las historias hizo que el respetable se mantuviera fijo y concentrado, emocionado, divertido. Logró dejarnos, además de una agradable historia, un grato mensaje.

El trabajo de Benavente y Sotomayor también lo logra. La historia de Yuyox y Pipo, dos payasos callejeros, se desenvuelve naturalmente, de forma fluida y con energía. El uso del lenguaje verbal, apoyado en la técnica del mimo funciona bien, creándose la secuencia de imágenes adecuadas para cada escena, unas tristes, otras alegres. Son el reflejo de la vida de un artista de calle, con un poco de realidad imaginaria, soñadora. Tal vez, fue la historia de Pipo, con sus sentimientos a flor de piel, frente a un Yuyox más terrenal, con el sabor amargo de la realidad.

El mensaje es sencillo pero de alto valor para el espectador: el valor de la amistad. Si tomamos en cuenta que el teatro nos sirve para mostrar la realidad social, ¿a cuál nos pareceremos?

El Grupo Laboratorio de Investigación Teatral Reflejo Alterno logra entonces, un buen montaje. Sencillo, pero contundente.

Abril, 2009

Voy por una coke.

Dark.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

La Vie en Rose

- ¡Era cabro, huevón! ¡Te lo dije! - ¡Ala que feo! - Hay que joderlo nomás… - O pero mi viejo dice que los cabros son sidosos… puta, mejor ya no lo invitamos a nuestras reus. - Oe sí, que se vaya a contagiar a otro lado Yo los escuchaba, en el cole. Con mi cabello engominado, mis excelentes notas y con un montón de lágrimas en la cara. Y sí, yo fui uno de los que sufrió este tipo de amenazas, peleas, jodas y demás. Fui feliz al dejar el colegio. Un lugar donde existen reyes, bufones, hadas y brujas. Donde pueden mejorar tu vida o cagarla en una sola frase. Y la psicóloga: - Si no quieres que te fastidien, pórtate como hombrecito. Anda a jugar al fútbol. - Pero miss, a mí no me gusta… - Vaya y juegue… Y fui un malísimo portero, recibía pelotazos y la burla de todos. Porque en ese momento hasta el dolor se vuelve risa, pero una risa malvada, dura, de esas que te congelan el alma y no se puede respirar. - No lo tomes a lo serio hijo, seguro estaban jugando, mañ...

Estos celos - Canción

Siempre me gustó la música mexicana.  Y esta semana, me animé a grabar una. Aquí os la dejo, a ver qué me comentan.

Retornos

Me pasa siempre, cuando dejo los lentes en no sé dónde y tengo que salir corriendo a atender a quien está matando el timbre. De pronto, me choco con una silla impertinente que dejé en el camino. Trastabilleo, me recupero rápido y la coloco en un lado. Miro por la ventana, uno por que, viviendo solo, no quiero sorpresas y otro porque el frío está fuerte y no quiero coger un resfriado. Pero valgan verdades, lo hago más porque pienso que son los mormones, o algún otro religioso y pocas ganas me dan de apoyar y muchas de reclamar el que me levanten tan temprano. ¿Hola? ¿Tiene un minuto? Sí, dígame. Estoy buscando a Humberto Vargas, ¿vive aquí? Silencio, del que uno detesta. La miro, me da algo de familiaridad, pero no sé de dónde. El abrigo térmico que lleva casi oculta a una carita pequeña, que está mirándome fijamente. Vivió, sí. Murió hace ocho años. El chiquillo que vino con la mujer me mira con desilusión y pienso en mis adentros que he metido la pata. Entiendo… disculpe, no...