Ir al contenido principal

Dos viejas van por la calle

Director: Miguel Pastor
Lugar: Centro Cultural CAFAE -SE

Fin de temporada domingo 18 de noviembre

Sebastián Salazar Bondy fue un artista múltiple. Pero sobre todo, era un gran ser humano. Un artista sensible para su tiempo, emprendedor, que quería, como todo artista anhela, que el público sienta, ría y llore con cada una de sus creaciones.

Miguel Pastor nos lleva de la mano hacia una Lima querida y entrañable. Una Lima del tiempo de valses, boleros y sobre todo, de inocencia, de amor y de las buenas costumbres. Pero también, a una Lima perversa, llena de ambiciosos y de mujeres carentes de piedad.

Dos viejas van por la calle, obra de Sebastián Salazar Bondy, es, desde varios puntos de vista, una obra que definitivamente no ha perdido vigencia en nuestro medio. Y más válido aún, del punto de vista que el director considera inspiración para llevarla al público: el mundo da vueltas, y algún día seremos viejos, ¿cómo nos gustaría ser tratado?

Desde el inicio de la obra hasta el final, el público ríe con las ocurrencias de Virola y Catrina, los pilares de la obra, que poco a poco van delatando sus experiencias, sus amores, y mostrándonos a aquella dama limeña dispuesta a dar amor, pero también llena de pudores y tan católicas como fieles a las buenas costumbres. Y aunque parezcan de acero al momento de defender sus principios, doblegan su carácter y aceptan su triste final, tal vez por orgullo, por el miedo al qué dirán, o simplemente, porque están viejas, solas e indefensas, y sienten que ya no podrán luchar más por defender la vida que gratamente las trató hasta ese entonces.

El elenco es de primera: Ofelia Lazo y Haydée Cáceres hacen gala de su experiencia। Pero sobre todo, están justo en la madurez artística que los personajes salazarinos exigen। Thaís Cavero, nos presenta a una Violante interesante, llena de matices y sobre todo, de una presencia en escena inolvidable. El resto del elenco cumple, aunque por momentos se deja extrañar la picardía, el salero criollo que está impregnado en los parlamentos de esta pieza.


Al salir de espectáculo, la gente comenta, algunas con los ojos lacrimosos, pero con una sonrisa en el rostro. Sentimientos encontrados y posiblemente, una reflexión para aquellas personas que se identificaron con algún personaje, o quizás, son los personajes que en su momento Sebastián conoció y los plasmó en esta pieza teatral. Ellos, pudorosamente saldrán de la sala, en silencio.

Miguel ha logrado un espectáculo agradable, y sobre todo, que llega al público como un delicioso suspiro limeño. Entrañable.

Daniel Manchego


Comentarios

  1. Anónimo8:56 p.m.

    hola me iamo monica y dos viejas van por la calle me parece una obra lindisima sobre todo
    me gusta el actor juan carlos pastor..quiero saber su correo y su edad si alguien sabe por favor escriba un comentario con la respuesta

    ResponderBorrar

Publicar un comentario

Entradas más populares de este blog

Gabriel, mi mejor amigo

Caminaba por la calle cuando de repente lo vi. Estaba igual, pareciese que los años no hubieran pasado por él. Gabriel siempre ha sido una de las personas más sorprendentes que he tenido la suerte de conocer hace muchos años, y al que no pude ver más una vez que decidió mandarse a mudar a Europa para seguir sus estudios de actuación en la Real Academia Superior de Arte Dramático.Presuroso, aceleré el paso y mientras trataba de formular en mi mente mi primer saludo, veía cómo plácidamente tomaba una taza de café en el pequeño boulevard del pasaje Olaya, en uno de los lados de la plaza mayor de Lima. - Gabriel. - ¿Sí? Soy yo. - ¿No me reconoces? Soy yo, José ¿recuerdas? Colegio Alfonso Ugarte… - Perdón, creo que se ha equivocado – me respondió fríamente. Después de mi desconcierto, cogió el diario que tenía sobre la mesa y tapó una carta que estaba escribiendo. No es la primera vez que me pasan este tipo de cosas, me dije. Sin embargo, estaba completamente seguro de que la pers...

Feliz Cumpleaños Perú

Feliz 194 cumpleaños Perú, mi tierra. Ojalá y sea pronto, donde podamos vivir todos en armonía, democracia y tolerancia. Donde todos empujemos el carro de la cultura, el trabajo y la innovación. Donde no exista violencia ni egoísmos, e impere el ayni. Te quiero Perú, bondadoso, con alimento para ser fuerte, con ese calor que protege. Déjame mirar tu cordillera una vez más y contar las mil historias que aún no se han contado. Deja que las llamitas suban a la luna, a seguir jugando. Y abrígame Inti, mientras me sumerjo en un inmenso Pacífico. Un abrazo Perú, eres lo máximo.