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El comienzo de un no iniciante: Diego Díaz

“No importa cuánto te demore lograr tus sueños… Importa si tuviste la valentía de realizarlos” Cristian Lévano escribe y dirige el montaje “¿Qué hiciste Diego Díaz?”, la historia de un anónimo cuyo máximo sueño es de ser alguien importante y reconocido en el arte que más le apasiona: el teatro. A través de él, intenta curar ingratos recuerdos de su adolescencia. Para ello, escribirá, dirigirá y actuará en su propia obra. El guión es singular. El juego de los tiempos, la reacción de los personajes y su interacción hacia el público logra efectos interesantes. El acertado estilo teatralista de la puesta le otorga una amplia gama de movimientos coreográficos y vocales. Como resultado, se obtiene una puesta llena de energía, imágenes y mucha creatividad. A destacar la actuación de Henry Sotomayor, quien nos entrega una interpretación llena de energía, complementándose con Carolina Bolívar, que tiene a su cargo la carga antagónica, logrando impecables imágenes y coreografías escénico-vocales...

Cuando la Voz del Viento llegó a Lima

Cuando La voz del Viento llegó a Lima V FIETPO – 2007 Grupo de Teatro La Secta Minúscula (México) "Si un oprimido no transgrede en algún lugar posible, siempre va ser un oprimido" Augusto Boal La V edición del Festival Internacional de Teatro Popular (FIETPO) nos trajo La voz del viento, obra del dramaturgo Roberto Vásquez, bajo la dirección de Juan Manuel Bárcenas y protagonizada por Gal Dorado y Rodrigo Pérez. La obra está basada en uno de los temas más polémicos y de actualidad en nuestro hermano país mexicano: el asesinato de mujeres en la ciudad de Juárez (México). A pesar de lo delicado del tema, el guión de Vásquez es impecable, sobrecogedor, y logra por momentos cierto aire poético. Bárcenas logra, con una acertada dirección, transmitir un mensaje claro y directo: una protesta, un pedido de solidaridad y de justicia frente a un gobierno acaso sordo frente a este tipo de hechos. El montaje está lleno de imágenes que denotan un trabajo de investi...

Reflexión 7

Desde hace mucho que no me sentaba en mi escritorio. Estos meses han sido tan intensos que no me han permitido escribir. Pero para alegría de algunos (y desagrado de otros) seguiré haciéndolo hasta que mis manos ya no respondan o hasta que mi modesto computador se malogre. Busco mi fiel copa en la cocina y la encuentro. Un poco perdida entre los vasos y tazas. La lleno de vino tinto semiseco, y su olor atrevidamente besa mi boca. Pero tengo suficiente valor para contenerme y dejarla a mi diestra. Sólo por un momento, al menos. A veces, me gustaría que la vida fuese tan simple y práctica. Pero desgraciadamente no lo es y no lo será nunca, gracias al millón de pensamientos que cada persona tiene y que jamás se podrán unificar en pro de un futuro. Pero es muy triste pensar, que a veces el pensamiento más puro y bello que un ser humano pueda tener, logre ser desechado como se hace con una colilla de cigarrillo. Es medianoche. La gente está durmiendo en mi casa, en mi barrio. Posiblemente l...

Reflexión 6

Ya casi por finalizar este año, me atrevo a hacer un balance. Durante este tiempo he aprendido mucho, y logré conocer un poco más de nuestra realidad teatral. He podido confirmar algunas hipótesis respecto a nuestro mundo actoral y también –lo más interesante-, comprobar que estaba equivocado en muchas de las cosas que tomaba como verdad, lo que ha hecho que vuelvan a mi escritorio como temas por resolver. Van los agradecimientos: A mi grupo de teatro, Forasteros, porque siempre me dieron la mano y su apoyo en cuanto momento necesité. De los nuevos integrantes, que ahora enriquecen este grupo y que siento que este próximo año se ha de consolidar. A Lyz de Chancay, porque me dio la oportunidad de estar en el FESTTA –espero que no sea la última vez- y que gracias a ella conocí a gente de diferentes pensamientos, pero con mucha energía y ganas de seguir en el teatro. Gracias también a los chicos que aguantaron mi soliloquio en aquella playa cercana al castillo de Chancay, Nando, Cecilia, ...

Reflexión 5

Chateando, un día como siempre, con Lyz. - Puxa, alucina que somos los organizadores del FESTTA INTERREGIONAl 2006. - Ah ya…qué xévere…y… ¿Qué es eso? - Oe que! No sabes lo ke s el FESTTA ¿? - Nopo. - Mira, el FESTTA s l festival d teatro escolar ps. El grupo que gane pasa a la final. - Ok - Oe - q - Keria saber… ¿tienes tiempo del 18 al 20? - Para ¿? - Para venir al FESTTA como jurado ps. - Juat !!! - Jajajaj, si ps. Keremos que seas jurado. - Manya…ya ps ¡!!! Me reí. Terminé mi copa de vino tinto semi seco y me fui a descansar. Una llamada dos semanas después me informaba que estaba oficialmente invitado a participar como jurado en el FESTTA INTERREGIONAL 2006 a realizarse en Chancay, Lima. Me di cuenta que Lyz no estaba bromeando con aquello. Caí en la cuenta que debía de reprogramar mi agenda, claro está, si la encontraba en el desorden de mi biblioteca y que debo de pres...

Reflexión 4

Ya casi son las siete de la noche y me siento muy nervioso. Si alguien me pregunta el porqué, tal vez no me entendería. Siento que esta misma emoción me acompaña cada vez que salgo a escena. Pero esta vez, no salgo a escena. Salen mis alumnos. Todos estamos muy nerviosos. No solamente es una evaluación para ellos, sino que también es para mí. Quiero saber qué tanto he podido inculcar en ellos el afán de investigar, de crear, de transformarse, de recordar todo aquello que hemos venido trabajando y que al final, se plasmará en tan sólo unos instantes. Mientras ellos se visten y se maquillan, yo estoy tomando una coke. Desearía tener una copa de vino a mi costado, pero sospecho que no sería una buena opción. Voy al baño y me mojo la cara. Uno y otro chorro de agua fría, fuerte. Tengo diecisiete años y estoy muy nervioso. Es la primera vez que saldré a escena y mi profesor está muy serio. Parece que me va a llamar la atención en cualquier momento. Entro al salón de clases y un amigo me rec...

Reflexión 3

Estuve yendo a varias presentaciones de teatro en estas semanasVengo de ver obras de teatro., y también a clases maestras dictadas en distintos puntos de la capital. Para ser sincero, debo de admitir que esta vez he ido bajo la premisa de “crítico” –que luego pasaré a discutir esa palabra, debido a que tengo algunos queridos amigos que usan este adjetivo tan peligroso- y pensar, darme una idea de lo que pasa a mi alrededor y en el teatro. Para empezar, vVamos con las obras. Unos amigos me avisaron de algunas que resultan bastante interesantes, y otras interesantes por tener a algunos amigos en el escenario. En todo caso, y valga invitación de por medio, me apresté a ir. Como acostumbro en todo espectáculo, trato de estar unos veinte minutos antes para estar tranquilo, validar la invitación e intercambiar opiniones con algunos amigos que encuentre antes del espectáculo. Esta vez, no encontré a nadie conocido. Salvo el director de la puesta, que me hizo un saludo y volvió a entrar a la s...

Reflexión 2

Estaba dormido aún. Era mediodía y no había nada que hacer. El terminar una temporada de teatro siempre te quita las energías. Es una experiencia inexplicable, nunca se sabe si va a salir bien, si es que el público te favorecerá con su presencia, de cuidar que todos los elementos estén correctos. Nunca entenderé el por qué de mi nerviosismo durante las funciones, sobre todo cuando ejecuto el trabajo de dirección, que por demás es estresante. He decidido alejarme de la dirección, al menos por un tiempo. Una vez que termine mi último trabajo, volveré a dedicarme netamente a las tablas, a actuar. Gracias a un sabio consejo, creo que debo de seguir preparándome y aprender más cosas. Alguna vez un maestro me dijo: cuando sientas que has llegado a un nuevo nivel, vuelve hacia atrás y mira lo que has hecho para conseguirlo, luego, vuelve a mirar a tu presente e imagina que es tu punto de inicio, sobre el cual seguirás errando, acertando, pero lo más importante será que sigas en constante evol...

Reflexión 1

Escribo esto después de mucho tiempo, y porque quedó como algo pendiente hace ya varios meses - acabo de descubrir que escribir para mí es una buena terapia, y me ahorro las citas con el psicólogo -. He hecho algunas cosas -importantes para mí-, dentro de la carrera de actuación, de la dirección, y hasta en aquello que lentamente quiere impregnarse en mi vida, que es la creación de guiones. Sabrá Dios si de aquí a algunos años me olvidaré de todo eso y continúe siendo un analista de sistemas, o termine mi vida sentado en un diván con una copa de vino semi seco, con el cabello teñido de canas, y recordando con mis amigos (a los que sobrevivan a los gobiernos), lo que fue nuestro tiempo en el teatro. Conversando con ellos, hablo de la nueva generación de actores, de la movida teatral, de nuevos estilos y de la muerte (¡por fin!) de las vacas gordas del teatro. Aún queda luchar con la argolla en la publicidad, pero, al final de cuentas, sigue siendo un buen presagio para mejorar la resque...

Y fue en el Club de Teatro de Lima

Fue la tercera vez que fui al Club en la que me matriculé. De esto, ni Zarela ni Melquíades se acordarán de mis anteriores visitas cada diciembre. Una vez matriculado, y a una cuadra del local, pensé en si lo que había hecho estaba bien. Venía de una serie de talleres y de haber pisado una escuela de teatro; y ahora estaba ahí a una cuadra del Club, con el recibo cuidadosamente hecho por Zarela a finales de diciembre. Me preguntaba si estaba bien la decisión que había tomado, ya que tres a?os en inversión no es para tomarlo a la ligera, y sobre todo cuando el curso elegido distaba mucho del mundo de ciencias al cual me había sumergido durante casi cuatro a?os. Ni pensar en las primeras clases. Debo de estar tranquilo, esto ya lo he hecho antes, me decía. Sin embargo, al momento de ingresar al salón, que para variar llegué tarde, un original Gastello me invitó a pasar y yo con una cara de asustado me senté en la silla más próxima. Me tranquilicé al ver que había gente tanto o más nervio...

Un poco sobre mí

Me llamo Daniel Manchego y vivo en Lima, Perú. A mis 27, miro hacia atrás y descubro muchas cosas; cosas de las que no me daba cuenta hasta ahora. Es curioso, cuando estaba en el colegio esperaba casi impaciente el timbre de salida para poder ir a mi casa, y encerrarme entre cuentos y leyendas, soĂąar con aquellos seres que cobraban vida en mi imaginación. Hoy, soy actor, director y posiblemente, dramaturgo teatral. No sé a dónde me lleve esta nueva aventura, considerando que estoy dejando poco a poco las ciencias por las artes (no mencioné que soy analista de sistemas... ­?). Bueno a darle. Mi ópera prima se llama El Orquestador >>. Ahora, preparo mi segunda obra, Amores Especiales >>. Es a partir de este punto que comenzaré a escribir.