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Reflexión 6

Ya casi por finalizar este año, me atrevo a hacer un balance.

Durante este tiempo he aprendido mucho, y logré conocer un poco más de nuestra realidad teatral. He podido confirmar algunas hipótesis respecto a nuestro mundo actoral y también –lo más interesante-, comprobar que estaba equivocado en muchas de las cosas que tomaba como verdad, lo que ha hecho que vuelvan a mi escritorio como temas por resolver.

Van los agradecimientos:

A mi grupo de teatro, Forasteros, porque siempre me dieron la mano y su apoyo en cuanto momento necesité. De los nuevos integrantes, que ahora enriquecen este grupo y que siento que este próximo año se ha de consolidar.

A Lyz de Chancay, porque me dio la oportunidad de estar en el FESTTA –espero que no sea la última vez- y que gracias a ella conocí a gente de diferentes pensamientos, pero con mucha energía y ganas de seguir en el teatro. Gracias también a los chicos que aguantaron mi soliloquio en aquella playa cercana al castillo de Chancay, Nando, Cecilia, y espero que consoliden su futuro como excelentes profesionales. A André, también de Trujillo (si es que sigues dirigiendo de esa manera, seguro que te llama Almodóvar… ¡deténganlo!), que logró a punta de lapsus brutus divertirnos en su presentación. A los actores de la delegación de Carhuaz, por enseñarme algunas palabras en quechua. A Alexa y Jose, actores y amigos que conocí en el festival, y que espero verlos muy pronto.

A Mayra Valdez, profesora y compañera de trabajo en los talleres de actuación. Gracias por tu paciencia para conmigo y por tus valiosos aportes, me ayudaron mucho y sospecho que me seguirán ayudando tanto para el desarrollo de nuestras clases y mi desarrollo en el campo. Te prometo que este año sí hacemos dieta.

A los actores que han trabajado conmigo este año. Gracias Renzo Del Carpio, Eileen Céspedes, Jodie Talancha, Ulises Rodríguez, Roberto Huamán (te prometo que saldrás a escena), Sergio Velarde, Ronald Lobo, Isabel Castañeda. Gracias por su confianza. Lo logramos juntos.

Al Club de Teatro de Lima –que más parece mi casa, por que paso más tiempo ahí- que me dio la oportunidad de realizar mis montajes. Espero seguir contando con su apoyo este año. Gracias Reynaldo, Zarela, Melquíades.

A la Sub Gerencia de la Municipalidad Metropolitana de Lima, por su confianza para la realización de los talleres de actuación Era Azul, ya vamos en el segundo taller y seguimos adelante. Gracias por su confianza y por ser ayudarnos a ser una alternativa para aquellos que quieren iniciarse en el oficio actoral.

Gracias también a mis amigos, cada uno me dejó una enseñanza invalorable.

Y lo más importante, a mi familia, por su paciencia. Por comprenderme – que ya de por sí es algo muy difícil -. No cabe duda que son mi pilar y mi fuente de inspiración.

Levanto mi copa de vino, y brindo, por todos ustedes y por los éxitos que este año que viene nos entregará.


Dark.

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