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EPIFANÍAS

Autor: Daniel Manchego
Habitación. Gabriela sentada en su cama, con el rostro desencajado. Fuma un cigarrillo y tiene un vaso de whisky a medio terminar. Luz tenue. Se escucha la canción de “El problema” de Arjona.
Gabriela: Hola, ¿No me das mi beso?
Oliver: No Gabriela, entiende. Yo sólo vine aquí como tu amigo.
Gabriela: No entiendo. Es que de verdad, no te entiendo.
Oliver: ¿Qué es lo que no entiendes? Vine a verte, a hablar contigo. Me preocupo por ti aunque no lo creas. Soy tu amigo.
Gabriela: No recuerdo cuándo fue la última vez que te portaste como un amigo. Y hasta ayer eras más que un amigo.
Oliver: Sabías muy bien mis sentimientos…yo nunca te he mentido.
Gabriela: Hasta ayer hicimos el amor, me dijiste que me querías una y otra vez. En esta cama.
Oliver: Tú lo decías… yo te seguía… no te he mentido.
Gabriela: Me dijiste que mientras estés conmigo no estarías con nadie más. Y de repente descubro en tu celular la conversa con tu ex. Me pones mil mentiras y al final de harto me dices que estás coqueteando otra vez con ella desde hace dos meses ¡Dos meses imbécil! Dos meses que te noté cambiado y te pregunté ¿cierto? ¡Te pregunté puta madre! Dos meses en donde todo fue peleas, donde yo te juré poner todo de mi parte para que mejore nuestra relación sin saber que pensabas en otra.
Oliver: Eso no es cierto…
Gabriela: ¡Es verdad! ¡Niégame que pensabas en ella mientras me tirabas!
Oliver: (Silencio)
Gabriela: ¡Eres un maldito!
Oliver: Las cosas no son así.
Gabriela: ¡¿Y cómo mierda son entonces, huevón?! ¡¿Cómo mierda son?! Y no me mires con tu cara de inocente. Y encima, me vienes a ver por lástima.
Oliver: ¡No!
Gabriela: Sí, es lástima. ¿Quién chucha viene a ver a la weona que se tira porque la dejó llorando ayer? Claro, qué fácil es para ti.
Oliver: Yo no quise hacerte daño ¡Somos amigos entiende!
Gabriela: ¡Yo no tiro con mis amigos! ¡Yo respeté lo que habíamos prometido! ¡Putamadre huevón! ¿Puedes entender eso? Claro, que vas a entender si eres un pobre huevón. (Pausa, toma un poco de whisky) Huevonazo. Esa perra sólo te quiere agarrar de imbécil. ¿Acaso no te acuerdas que terminó contigo? ¿Y tú, cuando te terminó no viniste a verme? ¿Acaso no recuerdas que ni siquiera te dio la cara y terminó contigo por whatsapp? Yo fui la única que te dio su apoyo puta madre, y después de un año tú la sigues buscando. Y la huevona como siempre te tiene ahí, por si acaso, seguro que acaba de terminar con cualquier huevón y ya pues, qué le queda, el imbécil de Oliver y tú ahí, como perro, mendigando un poquito de cariño. ¡Mierda, qué cagada! ¡Eres un triste huevón! ¡Qué pedazo de mierda!
Oliver: Nunca te prometí enamorarme de ti.
Gabriela: Eso lo entendí claramente en la última pelea. No siento nada contigo, me dijiste. No siento nada pero cualquier hombre eyacula cuando está arrecho. No sabes cómo tus putas palabras me dolieron y se me quedan aquí en la cabeza. Dos meses en los que peleamos huevón, yo como estúpida intentando dar más de mí para que la pasáramos bien y lo único que logré fue evasión, dolor. “Me estás hartando” me dijiste antes de terminar de hacer el amor y lo único que te pedía era que fueras sincero y si pasaba algo que me lo digas de una vez. Y fácil yo soy la única que estoy cagada porque tú ni siquiera te inmutas, frío. Fácil hasta te cagas de risa de mí. No me lo merezco. No me merezco esto.
Oliver: Es que las cosas no son así, entiende. Yo no quise hacerte daño. Y tú siempre me pedías una nueva oportunidad para comenzar algo que sabías que no existía.
Gabriela: Me utilizaste. Sabías que yo me estaba enamorando de ti.
Oliver: ¡No carajo! No he hecho eso. Somos amigos.
Gabriela: Si fueras mi amigo hubieras parado todo esto. Si fueras mi amigo me hubieras dicho que no pasaba nada. Pero, venías y tenías sexo. Me decías cosas bonitas y ya, todo era súper. De pronto en la calle nada, ni un beso y menos agarrarme de la mano. Duele sentirse menos que una amante. Creo que hasta una puta tiene más suerte que yo.
(Silencio)
Oliver: No la he visto. En serio. No la he visto. Me ha dicho para salir, pero no he ido te lo juro.
Gabriela: ¿Cómo creerte?
Oliver: Eso es lo malo, nunca me crees.
Gabriela: ¿Aún la quieres? ¿A pesar de todo lo que te hizo?
Oliver: …Sí.
Gabriela: ¿Sabes lo que pasa? Es que ya entiendo todo. Eres una mierda. Eres un triste huevón que nunca va a ser feliz. ¿Y sabes por qué? Porque te metes con huevadas.
Oliver: No hables así.
Gabriela: Es cierto. Ya no voy a hablar. Sólo quiero que te largues. Y si me ves, ni me hables. Y no te preocupes que yo no diré nada. Aquí no pasó nada.
Oliver: ¿Pero y nuestro proyecto, nuestras ideas? Necesito la inversión.
Gabriela: ¡Oye, hijo de puta! ¿Crees que voy a seguir contigo sabiendo lo mierdita que eres? ¿Crees que no puedo continuar sola con mis proyectos?
Oliver: ¿Y yo?
Gabriela: Tú, sigue tu camino. Y dile a ella pues, a ella, a ver si te echa la mano ¿De mi lado no tienes nada manyas?
Oliver: Esto es injusto.
Gabriela: No. No lo es. Simplemente cagamos los dos. Yo por enamorarme y tú por dejarme seguir con esta relación que no tenía para más. Yo enamorada de ti, tú enamorada de ella. Yo pidiendo lo que a ella le ofreces, aun cuando ya te pateó el culo con roche desde hace tiempo. Cachudo de mierda, encima imbécil y para concha, arrastrado ¡Qué mierda te vi carajo!
Oliver: Esta bien. No hagamos nada. Que se vaya a la mierda todo ¡A la mierda! Y ya me harté que la trates mal a mí y a ella. Ten más respeto. Yo la quiero y voy a estar con ella.
Gabriela: (Busca en su celular) Mira…
Oliver: ¿Qué es esto?
Gabriela: Es la foto de tu futura flaca, con otro huevón. Mira qué rico chapan. Y hasta fácil tiran en el telito donde ibas con ella. Te lo advertí. ¿Pero sabes qué? Gracias a Dios, ahora sé quién eres. Quien es Oliver detrás de esa carita de huevonazo. Un mentiroso, convenido, manipulador. Que no me quiere y sólo me usa para su placer, para sus intereses. No me quisiste ni un poquito, sólo te interesa el beneficio que tienes a mi lado.
Oliver: Yo no quise hacerte daño. En serio. Eres mi amiga, te quiero pero no de la forma que tú quieres. Yo quería estar a tu lado, llegar a cumplir todos los proyectos. Te necesito.
Gabriela: Ni te me acerques. Yo no quiero nada de ti. No confío en ti y no lo haré nunca más. (Pausa) Putamadre huevón, me siento tan mal y tú sólo piensas en tu bienestar.
Oliver: No es eso. Estamos los dos. Podemos seguir trabajando juntos, y seremos sólo amigos. Yo no te toco. O si quieres podemos seguir con todo. Si quieres, la dejo. En serio.
Gabriela: Bésame.
Oliver: (La besa)
Gabriela: ¿Sabes lo que pasa?
Oliver: ¿Qué?
Gabriela: No siento nada. Tus labios me saben a cinismo, a mentira. Putamadre. ¡No siento nada! (Llora, pero se quita las lágrimas con la mano, enciende un cigarrillo) ¡No tenías derecho de cagarla así, tan feo huevón! (Pausa) Ya no siento nada por ti. Yo no me merezco esto. En serio. Yo quiero ser feliz. Vete.
Oliver: ¿Estás segura?
Gabriela: La cojuda de Gabriela ya murió. La que conociste, ya murió. La mataste huevón. Delante de ti está una Gabriela que no te conoce y no te quiere conocer. Ya fuiste huevón. Mierdita. Eso eres para mí, una mierdita. Quizá cuando necesite sexo te llame ¿ya? Fácil si quiero gastar mi plata en cojudeces te llame. Toma, aquí tienes 20 soles para tu taxi ¿ya? Gracias por tu visita papito, pero ¡Vete a la concha de tu madre!
Música alta “Y cómo deshacerme de ti si no te tengo” Arjona. Sube lentamente.

Apagón.

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