Ir al contenido principal

Entradas

Reflexión 1

Escribo esto después de mucho tiempo, y porque quedó como algo pendiente hace ya varios meses - acabo de descubrir que escribir para mí es una buena terapia, y me ahorro las citas con el psicólogo -. He hecho algunas cosas -importantes para mí-, dentro de la carrera de actuación, de la dirección, y hasta en aquello que lentamente quiere impregnarse en mi vida, que es la creación de guiones. Sabrá Dios si de aquí a algunos años me olvidaré de todo eso y continúe siendo un analista de sistemas, o termine mi vida sentado en un diván con una copa de vino semi seco, con el cabello teñido de canas, y recordando con mis amigos (a los que sobrevivan a los gobiernos), lo que fue nuestro tiempo en el teatro. Conversando con ellos, hablo de la nueva generación de actores, de la movida teatral, de nuevos estilos y de la muerte (¡por fin!) de las vacas gordas del teatro. Aún queda luchar con la argolla en la publicidad, pero, al final de cuentas, sigue siendo un buen presagio para mejorar la resque...

Y fue en el Club de Teatro de Lima

Fue la tercera vez que fui al Club en la que me matriculé. De esto, ni Zarela ni Melquíades se acordarán de mis anteriores visitas cada diciembre. Una vez matriculado, y a una cuadra del local, pensé en si lo que había hecho estaba bien. Venía de una serie de talleres y de haber pisado una escuela de teatro; y ahora estaba ahí a una cuadra del Club, con el recibo cuidadosamente hecho por Zarela a finales de diciembre. Me preguntaba si estaba bien la decisión que había tomado, ya que tres a?os en inversión no es para tomarlo a la ligera, y sobre todo cuando el curso elegido distaba mucho del mundo de ciencias al cual me había sumergido durante casi cuatro a?os. Ni pensar en las primeras clases. Debo de estar tranquilo, esto ya lo he hecho antes, me decía. Sin embargo, al momento de ingresar al salón, que para variar llegué tarde, un original Gastello me invitó a pasar y yo con una cara de asustado me senté en la silla más próxima. Me tranquilicé al ver que había gente tanto o más nervio...

Un poco sobre mí

Me llamo Daniel Manchego y vivo en Lima, Perú. A mis 27, miro hacia atrás y descubro muchas cosas; cosas de las que no me daba cuenta hasta ahora. Es curioso, cuando estaba en el colegio esperaba casi impaciente el timbre de salida para poder ir a mi casa, y encerrarme entre cuentos y leyendas, soĂąar con aquellos seres que cobraban vida en mi imaginación. Hoy, soy actor, director y posiblemente, dramaturgo teatral. No sé a dónde me lleve esta nueva aventura, considerando que estoy dejando poco a poco las ciencias por las artes (no mencioné que soy analista de sistemas... ­?). Bueno a darle. Mi ópera prima se llama El Orquestador >>. Ahora, preparo mi segunda obra, Amores Especiales >>. Es a partir de este punto que comenzaré a escribir.